El Departamento de Justicia de Estados Unidos y un grupo de fiscales generales estatales presentan una demanda contra Google, alegando que la empresa mantiene un monopolio ilegal en el mercado de las búsquedas generales. Un juez federal dictamina que Google violó las leyes antimonopolio al establecer acuerdos exclusivos con fabricantes de dispositivos y navegadores, como Apple y Mozilla, para que su motor de búsqueda sea la opción predeterminada. Google decide apelar este fallo histórico.


La apelación se centra en el análisis del mercado

Google argumenta que el tribunal de primera instancia definió el mercado relevante de manera incorrecta. La empresa sostiene que el juez no consideró adecuadamente la competencia de otros servicios como Amazon para búsquedas de productos, o TikTok y Instagram para descubrir contenido. Su defensa se basa en que estos actores también compiten por la intención del usuario, y que el mercado es más dinámico y amplio de lo que el fallo reconoce.

Las posibles consecuencias de la sentencia

Si se confirma la sentencia, Google podría enfrentar medidas correctivas significativas. Estas podrían incluir la prohibición de celebrar acuerdos de exclusividad que aseguren su posición como buscador predeterminado. El caso podría obligar a la empresa a cambiar su modelo de negocio central y alterar cómo los usuarios acceden a la información en línea, con efectos en toda la industria tecnológica.

El gigante de las búsquedas ahora debe defender en un tribunal de apelaciones que su dominio no es por prácticas anticompetitivas, sino simplemente porque tiene el mejor producto... según su propio motor de búsqueda.