Ferrari presenta el 296 GTB, un superdeportivo que marca su estrategia hacia la electrificación de alto rendimiento. Este modelo combina un motor de gasolina V6 biturbo con un sistema eléctrico para formar una unidad híbrida enchufable. La potencia total del conjunto se acerca a los 830 CV, que se transmiten a las ruedas traseras. El coche puede circular en modo exclusivamente eléctrico a baja velocidad, lo que permite desplazamientos silenciosos en entornos urbanos.


La arquitectura técnica del propulsor

El corazón del Ferrari 296 es un motor V6 de 2.992 centímetros cúbicos con dos turbocompresores. Este bloque se acompaña de un motor eléctrico, que se instala entre el propulsor térmico y la caja de cambios de doble embrague. La energía para el sistema eléctrico se almacena en una batería de iones de litio de 7,45 kWh, que se puede recargar desde un enchufe externo o mediante el propio motor de gasolina. Esta configuración permite que el coche funcione como un vehículo de cero emisiones en trayectos cortos.

Prestaciones y características de conducción

La hibridación no solo busca eficiencia, sino también aumentar el rendimiento. La potencia eléctrica complementa la entrega del motor térmico, mejorando la respuesta a bajas revoluciones y reduciendo el tiempo de respuesta del turbo. El sistema gestiona de forma automática la potencia de cada fuente para optimizar el comportamiento. El chasis y la electrónica se han desarrollado para gestionar la potencia total y ofrecer un manejo preciso, manteniendo la esencia de la marca.

Aunque algunos puristas podrían extrañar el sonido de un V8 o un V12 atmosférico, el V6 biturbo híbrido demuestra que se puede mantener un alto nivel de prestaciones mientras se avanza hacia una movilidad con menor impacto ambiental. La transición tecnológica llega incluso a Maranello.