Porsche presenta el nuevo 911 Turbo S, que para este ciclo estrena un sistema híbrido ligero denominado T?Hybrid. Este modelo marca la llegada de la primera hibridación a la familia 911 Turbo, combinando un motor bóxer de gasolina de 3.6 litros con tecnología eléctrica. El resultado es un aumento notable en potencia y prestaciones, posicionando a este vehículo como el 911 híbrido con las cifras más altas hasta la fecha.


La arquitectura técnica del sistema T-Hybrid

El sistema híbrido se basa en un motor eléctrico integrado en la turbina del turboalimentador y otro ubicado en la caja de cambios. Esta configuración permite que el motor eléctrico del turbo funcione como generador para recuperar energía y, a la vez, como motor para reducir la inercia del turbo, mejorando la respuesta. El motor eléctrico en la transmisión actúa como un impulsor que aporta par instantáneo y permite una conducción puramente eléctrica a baja velocidad.

Prestaciones y datos de producción

La potencia combinada del conjunto alcanza los 701 CV, lo que permite al Porsche 911 Turbo S acelerar de 0 a 100 km/h en aproximadamente 2.4 segundos. El sistema gestiona de forma inteligente la energía entre el motor térmico y los eléctricos, buscando optimizar el rendimiento y la eficiencia. Porsche enfatiza que se trata de un híbrido ligero diseñado para mejorar las prestaciones dinámicas, no solo para reducir el consumo.

Ahora el conductor puede disfrutar de un silencio eléctrico al aparcar, aunque el característico sonido del bóxer sigue presente cuando se pisa a fondo. Un avance que reconcilia la tradición con la innovación, pero que quizá haga extrañar la simplicidad mecánica de antaño.