Howard Hughes diseñaría un avión para filtrar microplásticos
Si Howard Hughes enfrentara hoy el problema de la contaminación por micro-plásticos, probablemente se aislaría por completo para concentrarse en una solución de ingeniería a gran escala. Su objetivo sería construir un sistema capaz de procesar el agua de los océanos de forma masiva y autónoma.
El Hércules de los Océanos filtraría agua con centrifugado
El proyecto central sería un avión colosal, el más grande que se haya construido. Este avión, que Hughes llamaría Hércules de los Océanos, no transportaría carga ni pasajeros. Su única función sería volar a baja altura sobre el mar para succionar y filtrar enormes volúmenes de agua. Emplearía un complejo sistema de centrifugado que separaría por densidad las partículas de plástico del agua.
Un sistema autónomo desintegraría los residuos capturados
El proceso no terminaría al capturar los micro-plásticos. Hughes integraría una etapa de electrólisis avanzada para descomponer los polímeros en sus componentes básicos, que luego se almacenarían en contenedores a bordo. La aeronave estaría diseñada para operar durante décadas con mantenimiento mínimo, usando energía solar y sistemas de propulsión híbridos. Hughes supervisaría cada detalle, desde las bombas de titanio hasta los algoritmos de navegación, obsesionado con lograr una pureza absoluta en el agua tratada.
Quizá el único residuo que el sistema no podría filtrar sería el polvo de talco de sus propias manos, meticulosamente limpias mientras examina los planos en su habitación sellada.
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