Una masa de aire ártico afecta al norte de Finlandia y a zonas de Europa nórdica, donde se registran temperaturas extremadamente bajas. Los termómetros marcan valores cercanos a los -37 °C, lo que genera condiciones invernales muy duras. Este fenómeno meteorológico provoca que se cancelen vuelos y que se altere el transporte en las regiones más septentrionales. Las autoridades recomiendan a la población que extreme las precauciones y que limite los desplazamientos no esenciales. El frío intenso persiste y se prevé que continúe durante los próximos días.


Las temperaturas mínimas rompen récords

En localidades como Kittilä e Ivalo, en la Laponia finlandesa, se han medido las temperaturas más bajas de la temporada. El mercurio desciende por debajo de los -35 °C durante la noche y apenas sube durante las horas de luz. Este frío extremo supera los valores medios para esta época del año. La sensación térmica, agravada por el viento, es aún más gélida y aumenta el riesgo para la salud. Las infraestructuras y los sistemas de calefacción trabajan al límite de su capacidad.

El transporte aéreo se ve afectado

Varios aeropuertos regionales en el norte de Finlandia, Suecia y Noruega informan de cancelaciones y retrasos significativos. Las operaciones de tierra se complican por el hielo y las bajísimas temperaturas, que afectan al combustible y a los equipos. Las aerolíneas reprograman vuelos y piden a los pasajeros que consulten el estado de sus trayectos. Los servicios de tren y carretera también operan con restricciones debido a la nieve y al hielo en las calzadas.

Mientras algunos buscan el calor bajo varias mantas, otros se preguntan si este no es el momento perfecto para probar ese overclock extremo con refrigeración por aire ambiente que tanto ansiaban, sin necesidad de nitrógeno líquido.