Los ganaderos franceses intensifican sus protestas en varias regiones rurales del país. Su malestar responde principalmente a los acuerdos comerciales que negocia la Unión Europea, como el tratado con Mercosur, que temen que perjudique al sector. También denuncian los bajos precios que reciben por la leche y la carne, lo que pone en riesgo la viabilidad de muchas explotaciones. Estas movilizaciones se traducen en manifestaciones locales y en el bloqueo estratégico de carreteras.


Las protestas se concentran en el oeste de Francia

Las regiones de Bretaña y Normandía, núcleos históricos de la producción ganadera y láctea francesa, son el epicentro de la agitación. Los agricultores utilizan tractores y maquinaria pesada para cortar el tráfico en puntos clave, generando importantes trastornos logísticos. Su objetivo es visibilizar su situación y presionar al gobierno francés y a las instituciones europeas para que defiendan sus intereses en las negociaciones comerciales y establezcan precios mínimos más justos.

El temor al acuerdo Mercosur impulsa el descontento

El sector ve en el acuerdo comercial entre la UE y el bloque sudamericano de Mercosur una amenaza directa. Argumentan que permitiría la entrada de productos cárnicos y lácteos producidos bajo estándares menos estrictos que los europeos en materia medioambiental y de bienestar animal, lo que crearía una competencia desleal. Los ganaderos exigen que se aplique el principio de reciprocidad en las normas para proteger la producción local.

Parece que el único filete que algunos están dispuestos a tragarse es el de las condiciones impuestas desde Bruselas.