La batería de iones de litio en la Nintendo Switch, como en todos los dispositivos electrónicos, pierde capacidad con el tiempo. Esto sucede porque cada ciclo de carga y descarga desgasta los componentes químicos internos. El resultado es que la consola puede mostrar un porcentaje de carga incorrecto, no alcanzar el 100% o agotar su energía más rápido de lo normal. Este proceso es natural y esperable después de varios años de uso intensivo.


Diagnosticar el estado real de la batería

Para verificar el estado de la batería, puedes acceder al menú de configuración de la consola. Dirígete a Ajustes > Sistema y busca la opción Batería. Allí, el sistema puede mostrar información sobre la salud estimada de la misma. Si la duración es significativamente menor a la original (entre 4.5 y 9 horas según el modelo y el juego), es probable que la batería esté desgastada. En casos más graves, la batería puede hincharse, lo que a veces provoca que la carcasa trasera de la consola se separe o se abulte.

Soluciones y reemplazo de la batería

Si el problema es solo la duración, ajustar el brillo de la pantalla, desactivar la vibración y usar el modo avión cuando no necesites conexión puede ayudar a prolongar la autonomía. Cuando la batería está muy degradada o hinchada, la solución más segura es reemplazarla. Nintendo ofrece un servicio de reparación oficial, pero también puedes encontrar kits de reemplazo y guías para hacerlo tú mismo si tienes experiencia con herramientas de precisión. Es crucial usar una batería de repuesto de calidad y manipular la consola con cuidado para no dañar otros componentes.

Recuerda que una batería hinchada es un riesgo de seguridad; no intentes pincharla ni cargarla, y procura almacenarla en un lugar seguro hasta que puedas desecharla correctamente.