La consola Nintendo Switch puede no cargar su batería o hacerlo de forma intermitente. Este comportamiento suele originarse en el puerto de carga USB-C, que es un componente sometido a un uso intensivo. Con el tiempo, los ciclos de conexión y desconexión pueden dañar los pines internos o generar holgura en el conector, lo que impide que el cable haga contacto de manera estable.


El uso de cargadores no oficiales puede dañar el chip de carga

Además del desgaste físico, otro factor común es emplear cargadores o cables que no cumplen con las especificaciones técnicas de Nintendo. Estos accesorios no certificados pueden suministrar un voltaje o amperaje incorrecto, lo que puede dañar el circuito integrado que gestiona la carga de la batería. Cuando este chip falla, la consola deja de reconocer que está conectada a una fuente de energía, aunque el puerto USB-C esté en perfecto estado.

Cómo diagnosticar y solucionar el problema de carga

Para diagnosticar el origen, primero prueba con un cargador y cable oficiales que funcionen en otro dispositivo. Si el problema persiste, inspecciona visualmente el puerto USB-C de la consola en busca de suciedad, pines doblados o daños evidentes. Limpiar el puerto con cuidado con aire comprimido puede resolver obstrucciones menores. Sin embargo, si el puerto está dañado físicamente o el chip de carga ha fallado, la reparación requiere habilidades de soldadura y componentes específicos, por lo que se recomienda acudir a un servicio técnico especializado.

A veces el problema no es que la Switch no quiera cargar, sino que el cable prefiere una relación a distancia. Prueba a moverlo milímetros y verás cómo esa conexión intermitente se parece a una mala recepción de señal de amor.