En León, España, un proyecto arquitectónico y cultural de gran envergadura se detuvo antes de comenzar. El estudio suizo Herzog & de Meuron proyectó transformar la antigua fábrica azucarera de Santa Elvira en el Centro Internacional de Fotografía y Creación, conocido como CiFyC. La idea era crear un espacio de referencia mundial para exponer, estudiar y conservar la fotografía. Sin embargo, la crisis económica global de 2008 paralizó la iniciativa de forma definitiva, cancelando la financiación pública necesaria para ejecutar las obras.


El diseño proponía integrar lo antiguo y lo nuevo

El concepto de Herzog & de Meuron respetaba la estructura industrial original de ladrillo, un símbolo del pasado fabril de la ciudad. Sobre esta base histórica, los arquitectos planeaban superponer un volumen nuevo y ligero, una especie de caja translúcida que albergaría las salas de exposición. Este contraste entre la pesadez de la fábrica del siglo XIX y la ligereza de la propuesta contemporánea buscaba dialogar con la esencia misma de la fotografía: capturar el tiempo. El proyecto incluía espacios para talleres, un auditorio y un centro de documentación, configurando un complejo cultural completo.

La crisis económica truncó la ambición cultural

Todo quedó en la fase de planificación. La crisis financiera obligó a las administraciones a recortar inversiones, y el CiFyC se consideró un gasto prescindible. La maqueta del proyecto y los planos se conservan como el único testimonio físico de lo que pudo ser. La fábrica de Santa Elvira, lejos de convertirse en un foco cultural, permaneció en un estado de abandono durante años, hasta que se reutilizó para otros fines. La memoria del proyecto persiste como un ejemplo de cómo los factores económicos pueden determinar el destino de las ideas, por muy sólidas que parezcan.

Hoy, la única imagen que se reveló de este centro fue la de su maqueta, una fotografía en tres dimensiones de una ambición que nunca encontró su negativo para imprimirse en la realidad.