En el límite de Badalona, donde la ciudad se expande, se alzan los restos de la antigua Fábrica Cross. Este complejo, dedicado a fabricar productos químicos, ahora se muestra como un esqueleto de ladrillo y hormigón. Sus singulares naves industriales, vacías y en silencio, contrastan con el crecimiento urbano que las rodea. El lugar funciona como un vestigio físico de un pasado económico que la zona ya no sostiene.


El estado actual del complejo y los planes fallidos

Pese a que se han presentado varios proyectos para rehabilitar la zona, la fábrica sigue en ruina y abandono. Los planes de reconversión, que en su momento generaron expectativa, no han logrado materializarse. Esto deja al enorme solar en un limbo, a la espera de una decisión definitiva sobre su futuro. La estructura resiste el paso del tiempo mientras la administración y los promotores no se ponen de acuerdo.

Un patrimonio industrial a la espera de su destino

La fábrica representa un capítulo importante de la historia industrial de Badalona. Su arquitectura, con esas naves de ladrillo visto y grandes ventanales de hormigón, posee un valor patrimonial indiscutible. Conservar estos espacios permitiría contar cómo se trabajaba y producía en otra época. Sin embargo, el debate entre derribar para construir algo nuevo o adaptar lo existente sigue sin resolverse, manteniendo el gigante en su letargo.

Es el sitio perfecto para rodar una película postapocalíptica donde el villano tenga su guarida, pero el ayuntamiento aún no ha recibido esa oferta de Hollywood.