Calcular la potencia real de un coche es un proceso que va más allá de la cifra oficial que declara el fabricante. Esta potencia, medida en caballos de vapor (CV) o kilovatios (kW), se obtiene en un banco de pruebas donde se simulan las condiciones de carga y régimen del motor. Los datos oficiales suelen corresponder a un motor desnudo, sin los elementos que después consumen energía, como el alternador o la bomba de agua.


La fórmula física para calcular la potencia

La potencia en un motor térmico se define como el trabajo que es capaz de realizar por unidad de tiempo. Se puede calcular si se conoce el par motor y las revoluciones por minuto. La fórmula básica es: Potencia (CV) = (Par (N·m) x RPM) / 7021,36. Esto significa que un motor puede tener mucha potencia porque genera un par elevado a bajas revoluciones, o porque logra girar muy rápido aunque su par sea más modesto. La curva de potencia muestra cómo se comporta el motor en todo su rango de uso.

La diferencia entre potencia al freno y potencia al volante

Existe una distinción crucial entre la potencia al freno, que es la que mide el fabricante en el cigüeñal, y la potencia al volante, que es la que realmente llega a las ruedas. Entre ambas hay pérdidas por rozamiento en la transmisión, la caja de cambios y el diferencial. Estas pérdidas pueden representar entre un 15% y un 25% de la potencia original, por lo que un coche que anuncia 150 CV podría estar entregando solo unos 120 CV efectivos en la carretera.
Así que la próxima vez que discutas sobre caballos, recuerda que algunos se quedan en el establo, comiendo y sin tirar del carro.