El CEO de Microsoft, Satya Nadella, reorganiza el equipo directivo de la compañía. Este movimiento responde al reciente ajuste en el acuerdo de colaboración con OpenAI, que ha hecho que Microsoft pierda acceso exclusivo a ciertas investigaciones y modelos. Ante este escenario y la intensa competencia en inteligencia artificial que plantean Amazon y Google, Nadella actúa para reforzar el desarrollo interno de IA, acelerar el progreso y reducir la burocracia dentro de la empresa.


Nuevas unidades y responsabilidades clave

La reestructuración incluye crear una nueva unidad llamada Microsoft CoreAI, que dirigirá Jay Parikh. Esta división se centrará en desarrollar capacidades de IA básicas y fundamentales para la empresa. Paralelamente, Nadella consolida las responsabilidades de ventas, marketing y productos bajo líderes experimentados como Judson Althoff. También amplía las funciones de otros ejecutivos, como Ryan Roslansky, quien continúa al frente de LinkedIn pero con un papel más integrado en la estrategia global de Microsoft.

El objetivo es ganar autonomía en IA

Estos cambios buscan que Microsoft dependa menos de alianzas externas y pueda construir su propio camino en inteligencia artificial. Al redistribuir tareas y nombrar responsables claros, Nadella intenta que la empresa sea más ágil para innovar y responder a los avances de sus competidores directos. La reorganización refleja una estrategia para controlar mejor la tecnología central que impulsará sus productos y servicios en el futuro.

Ahora, en lugar de esperar a que un socio externo comparta sus avances, Microsoft parece decidida a cocinar su propio plato fuerte en IA, aunque la receta aún está en la fase de probar ingredientes.