El jefe del Washington Post se va tras el caos por despidos
¿Te imaginas que en tu empresa anuncian un montón de despidos y, al final, el que acaba marchándose es el jefe? Pues eso es justo lo que ha pasado en uno de los periódicos más importantes del mundo, el Washington Post. Su editor, Fred Ryan, ha presentado su dimisión después de que un plan para recortar puestos de trabajo causara un enorme revuelo interno. Parece que la estrategia no le salió bien.
La tormenta perfecta en una redacción
El lío empezó con la idea de ofrecer bajas voluntarias a 240 empleados para ahorrar costes. Pero en el periodismo, un despido masivo no es solo un número. Es perder experiencia, fuentes de información y la esencia del medio. La plantilla se rebeló, sintiendo que la dirección priorizaba el negocio sobre el periodismo de calidad. Es como si en tu equipo favorito echaran a los jugadores clave para ahorrar en salarios.
Algo curioso que probablemente no sabías
Aunque suene a drama de oficina, esto refleja una batalla mayor en los medios tradicionales. La caída en ingresos por publicidad y suscripciones los tiene contra las cuerdas. El Post, a pesar de ser propiedad del hombre más rico del mundo, Jeff Bezos, no es inmune. Incluso con un dueño billonario, el modelo de negocio de la prensa sigue siendo un quebradero de cabeza constante.
A veces, para salvar el barco, hay que cambiar al capitán, aunque la tormenta siga ahí fuera. Una lección de que incluso en las altas esferas, la gestión del talento y la moral del equipo son lo primero.
|Agradecer cuando alguien te ayuda es de ser agradecido|