Un equipo de la Universidad de Texas A&M ha desarrollado un método para imprimir estructuras de concreto directamente bajo el agua. Este avance podría transformar cómo se construyen y reparan infraestructuras marinas como muelles, tuberías y arrecifes artificiales. La técnica aborda un desafío clave al controlar cómo fragua el material en un entorno acuático.


El proceso combina robótica y un mortero especial

El sistema emplea un brazo robótico que deposita un mortero de cemento diseñado específicamente para entornos subacuáticos. Este material no se dispersa al entrar en contacto con el agua, manteniendo su forma y propiedades estructurales. El robot puede operar de forma autónoma o ser guiado por un operador para crear formas complejas en el lecho marino.

Las aplicaciones prácticas son extensas en el ámbito marino

Esta tecnología permite reparar daños en infraestructuras sumergidas sin necesidad de costosos diques secos o interrumpir operaciones portuarias. También se puede usar para construir hábitats marinos personalizados que promuevan la biodiversidad. El método reduce el impacto ambiental y los riesgos para los trabajadores en comparación con las técnicas tradicionales.

Quizás pronto podamos imprimir un castillo de arena que resista la marea, aunque el hormigón no sea tan cógil para esculpir torreones.