La esquiadora estadounidense Lindsey Vonn se lesiona durante una prueba de descenso en Crans-Montana, Suiza. La caída ocurre a solo una semana del inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno Milan-Cortina 2026. Los servicios médicos la evacúan en helicóptero para evaluar un posible daño en su rodilla izquierda. Este incidente pone en duda que pueda participar en su quinta Olimpiada, tras haber regresado de su retiro y someterse a una cirugía previa.


Vonn afirma que su sueño olímpico continúa

A pesar del percance, la deportista de 41 años comunica en sus redes sociales que su sueño olímpico no ha terminado. Declara que se someterá a más pruebas médicas para determinar la gravedad de la lesión. Su mensaje transmite determinación, pero la proximidad de la competición hace que su presencia sea incierta. El equipo médico y su staff deben analizar los resultados para tomar una decisión final.

La incertidumbre rodea su participación

La comunidad deportiva espera los próximos informes médicos. La historia de Vonn, con múltiples operaciones y un regreso a la élite, añade dramatismo a esta situación. Quedan pocos días para que comiencen los Juegos, y el tiempo para recuperarse es limitado. Su caso muestra la fragilidad del cuerpo del atleta frente a la exigencia del esquí alpino de alto nivel.

Parece que la nieve suiza decidió darle un recordatorio más dramático de su retiro que cualquier fiesta de despedida.