SpaceX ha presentado una solicitud formal a la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos. La empresa pide autorización para desplegar hasta un millón de satélites en órbita terrestre. Este proyecto busca crear una red masiva de centros de datos que operen en el espacio. La infraestructura orbital se situaría entre los 500 y los 2000 kilómetros de altitud.


La propuesta amplía la constelación Starlink de forma radical

Actualmente, la constelación Starlink de SpaceX opera con poco más de 9600 satélites. La nueva solicitud representa un aumento de escala sin precedentes. El objetivo principal ya no es solo proveer conectividad de internet. La nueva capa de satélites estaría diseñada para procesar y almacenar datos directamente en el espacio. Esto podría reducir la latencia para ciertos servicios y descentralizar parte de la infraestructura digital.

La iniciativa plantea desafíos técnicos y regulatorios

Desplegar y gestionar una flota tan grande de satélites supone un reto de ingeniería complejo. La empresa debe garantizar que puede evitar colisiones y gestionar el tráfico espacial de forma segura. Además, la comunidad astronómica ha expresado preocupación por el impacto de tantos objetos en las observaciones. La FCC y otras agencias internacionales evaluarán la solicitud, que podría tardar años en resolverse.

Mientras algunos sueñan con nubes de datos en el cielo, otros temen que el cielo nocturno se convierta en una pantalla de puntos brillantes que compita con las estrellas.