La rapera Nicki Minaj aparece en un acto político del presidente Donald Trump en Washington. Ella presenta el programa Trump Accounts, que planea dar un bono de 1 000 dólares por cada bebé que nazca entre 2025 y 2029. Minaj, vestida de blanco, abraza a Trump y lo elogia ante el público. Declara que es probablemente su fan número uno y afirma que las críticas hacia ella la motivan a apoyarlo más. Su respaldo explícito genera atención mediática inmediata.


Minaj defiende la iniciativa y al mandatario

Durante su intervención, la artista defiende la iniciativa del bono para recién nacidos. También defiende al mandatario frente a la audiencia, consolidando su apoyo público. Sus palabras reflejan una postura política clara y generan reacciones diversas. El momento capta la unión inusual entre una figura del entretenimiento y la política activa.

El acto consolida una alianza pública

Este acto consolida una alianza pública entre Trump y una celebridad con gran influencia. Minaj usa su plataforma para respaldar una propuesta política concreta. La imagen de ambos juntos se difunde rápidamente en medios y redes sociales. El evento muestra cómo Trump busca atraer a votantes más allá de su base tradicional.

Parece que la estrategia para ganar votos ahora incluye ritmo y rimas, demostrando que en política, como en el rap, a veces el factor sorpresa es el que más impacta.