El Conservatorio Profesional de Música Julián Orbón, ubicado en el histórico Palacio de Balsera de Avilés, es un centro lleno de melodías y, según muchos que trabajan y estudian allí, también de fenómenos inexplicables. Estudiantes y profesores relatan con frecuencia percibir presencias extrañas y escuchar ruidos que no tienen una fuente clara, como pasos en pasillos vacíos o el sonido de puertas que se cierran solas. Estas experiencias han alimentado una leyenda local que atribuye los sucesos al espíritu de un piloto alemán.


La leyenda del piloto Walter

La tradición oral vincula estos hechos con la historia de Walter, un aviador de la Legión Cóndor alemana que, durante la Guerra Civil Española, se estrelló con su aeroplano en las inmediaciones de Avilés. Se dice que el joven piloto falleció en el accidente y que su fantasma, quizá desorientado o buscando paz, encontró refugio en el majestuoso palacio construido a inicios del siglo XX. El edificio, que hoy resuena con estudios musicales, parece guardar también el eco de este trágico episodio histórico.

Testimonios en el conservatorio

Los relatos se repiten entre las distintas generaciones que han pasado por las aulas del conservatorio. Algunas personas mencionan sentir una fría corriente de aire en habitaciones cerradas, otras afirman haber visto sombras fugaces o notar cómo los objetos se mueven sin explicación. Aunque no existen pruebas científicas que confirmen una actividad paranormal, la persistencia de estos testimonios ha consolidado la historia del fantasma como una parte más del folclore del edificio, mezclando la realidad histórica del conflicto bélico con el misterio.

Quizá Walter solo sea un melómano que prefiere el clasicismo y se molesta con los ejercicios de escalas de los principiantes.