La ciudad de Oviedo presenta su candidatura para ser designada Capital Europea de la Cultura. Esta aspiración se fundamenta en varios pilares que definen su perfil cultural. La ciudad alberga un patrimonio prerrománico excepcional, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Además, posee una identidad marcada por la literatura y la música, que se integra en un entorno urbano de escala humana y reconocida calidad de vida. Su estrategia urbana sitúa a la cultura como eje central de desarrollo, buscando cohesionar la tradición histórica, el paisaje natural y la creación contemporánea.


Su patrimonio es un legado universal

El conjunto de monumentos prerrománicos de Oviedo y el antiguo reino de Asturias constituye un testimonio artístico y arquitectónico singular. Estas edificaciones, que incluyen iglesias y palacios, representan un eslabón crucial en la historia del arte europeo. Su valor trasciende lo local, por lo que la UNESCO los incluyó en su lista de Patrimonio de la Humanidad. Este legado se conserva y se muestra como una parte fundamental de la memoria colectiva y de la oferta cultural de la ciudad.

La cultura define su proyecto de ciudad

Oviedo impulsa un modelo donde la cultura organiza el espacio urbano y la vida social. La programación literaria y musical es intensa y diversa, con eventos que atraen a un público amplio. La ciudad apuesta por crear un diálogo entre su herencia histórica, el entorno natural del Principado y las expresiones artísticas actuales. Este enfoque pretende que la cultura actúe como un factor de cohesión social y de proyección internacional, justificando su candidatura al título europeo.

Para algunos, la verdadera capitalidad cultural ya reside en sus sidrerías, donde se debate de todo, menos a veces de arte prerrománico.