Señoras y señores: Abro éste tema porque ha surgido en mí una necesidad real de compartir con otros colegas la felicidad de ser diseñador gráfico.
Porque a pesar de tener un trabajo en el que se sufre día a día y se realiza un esfuerzo a veces titanico por hacer entender a otros lo que nuestra profesión vale y representa a pesar de todo eso, mi (nuestro) trabajo nos deja muchas satisfacciones, las cuales podemos compartir aquí.
Desde los días de escuela en que valía (porque en mi caso no había ordenadores en la escuela) el mancharse los dedos con tinta, con goauche, con tiza y el trazar a mano alzada y con piestoletas y estilografos bocetar, bocetar y bocetar, pelearse con el aerógrafo o elaborar a mano las estructuras modulares y superestructuras para diagramar las páginas de la revista de práctica correspondiente, o el cartel que iba al concurso. Vaya, la lluvia de ideas que a veces no era ni aguacero.
Los dibujos al natural con modelo vivo.
Hasta descubrir como magia el primer Mac en el primer empleo ¨serio.
Aprenderse los primeros comandos, encender y apagar el ordenador, encender y apagar.
Pasar 2, 3 días sin dormir (no bebo café nunca), esperar que te aprueben el actual proyecto. Pelear con ese monstruo insolente. (el plotter), trabajar ocasionalmente los domingos y con diarrea, solo en el edificio, mirando por la ventana (de la mente porque aquello era un bunker).
Oír esa estupidez ante tu mejor esfuerzo: m, aja esta bonito.
Llegar a casa cuando todos están durmiendo y salir por la mañana en igual situación.
Dejando de lado la novia, luego la esposa, luego la princesa de casa y por supuesto la guitarra y así, años y años amando algo que tú mismo no sabes porqué amas, pero te llena como nada en el mundo.

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