La administración Trump regula el impacto energético de la IA
La Casa Blanca avanza en su estrategia para desarrollar la inteligencia artificial, pero debe gestionar la creciente preocupación ciudadana por el consumo de recursos de los centros de datos. Para equilibrar ambos objetivos, la administración presidencial busca aliviar el descontento público sobre el enorme gasto en electricidad y agua que generan estas instalaciones. Al mismo tiempo, promete eximir de aranceles a los aceleradores de IA, un componente clave para esta tecnología.
Acuerdo voluntario para un crecimiento sostenible
Según informa The Register, Washington ofreció garantías a los gigantes tecnológicos para que la expansión de sus centros de datos no provoque un aumento brusco en las facturas de la luz ni agote los recursos hídricos locales. Este enfoque pretende tranquilizar a la opinión pública mientras se permite que la industria crezca. La medida forma parte de un esfuerzo por conciliar el liderazgo tecnológico con la responsabilidad medioambiental y social.
Principios de consumo responsable con la comunidad
Político detalla que se ha propuesto un pacto voluntario entre el presidente Donald Trump y las principales empresas del sector, representadas por Microsoft, Google, Amazon y OpenAI. El acuerdo establece principios para consumir electricidad y agua de forma responsable y para mantener buenas relaciones con los residentes de las zonas donde se ubican los centros de datos. Este marco busca que la industria se autorregule y mitigue su huella ecológica de manera proactiva.
Así, mientras los servidores procesan datos a un ritmo frenético, el gobierno espera que la factura de la luz y la presión sobre los acuíferos no sigan el mismo camino exponencial. Un delicado equilibrio entre potencia de cálculo y poder adquisitivo.
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