¿Alguna vez te has preguntado de dónde vienen las estrellas de mar?
Pues no del cielo, claro. Un fósil encontrado en Marruecos, que parecía una estrella de mar rara, acaba de ser identificado como el tatara-tatarabuelo de las estrellas de mar y las ofiuras actuales. Este pequeño fósil, de casi 500 millones de años, es como el eslabón perdido que los científicos llevaban décadas buscando.
Un rompecabezas de 500 millones de años
El fósil, llamado Cantabrigiaster fezouataensis (no intentes pronunciarlo después del café), es más simple que sus descendientes. Imagina que una estrella de mar moderna es un sofá reclinable con todos los extras. Este ancestro era la versión básica: solo el asiento. Le faltaban algunas de las estructuras complejas, lo que ayuda a entender cómo evolucionó el diseño corporal de estos animales.
Algo curioso que probablemente no sabías
Las estrellas de mar y las ofiuras, pese a parecerse, tienen un pequeño gran detalle que las diferencia. Las estrellas de mar se mueven con pequeños pies ambulacrales en la parte de abajo. Las ofiuras, en cambio, se impulsan con sus brazos flexibles, como si remaran. Este fósil ancestral ayuda a ver cuándo y cómo se separaron estos dos grupos en el árbol de la vida.
Es fascinante pensar que un animal tan antiguo guarda las claves para entender a las criaturas que hoy vemos en los documentales. La próxima vez que veas una estrella de mar, recuerda que su diseño lleva perfeccionándose desde mucho antes que los dinosaurios. ¡Tienen más historia que la mayoría de nuestras ciudades!
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