¿Alguna vez te has preguntado qué pasa cuando la plataforma donde lees tus newsletters favoritos tiene un percance? Substack, ese lugar donde muchos escritores envían sus artículos directamente a tu correo, tuvo una brecha de datos el otoño pasado. Lo curioso es que no se dieron cuenta hasta el 3 de febrero. Su jefe, Chris Best, salió rápido a decir que la información más sensible de los usuarios estaba a salvo. ¿Te suena esta película?


La brecha silenciosa y el alivio (relativo)

Imagina que dejas la llave puesta en la puerta de casa, pero no te das cuenta hasta meses después. Algo así pasó aquí. Un acceso no autorizado estuvo rondando el sistema durante meses antes de que la empresa lo detectara. Lo que tranquiliza, en parte, es que según Best no se robaron cosas como contraseñas o datos de tarjetas. Se centró más en información de la API, que es como la puerta de servicio que usan las aplicaciones para hablar entre sí.

Algo curioso que probablemente no sabías

Estos incidentes son un recordatorio de que la seguridad en línea es un juego del gato y el ratón. A veces, el simple hecho de que una plataforma sea muy popular la convierte en un blanco más jugoso para los ciberdelincuentes. Lo más importante para ti, como lector, es estar atento a los comunicados oficiales y, por supuesto, usar contraseñas diferentes en cada sitio. Nunca está de más un poco de desconfianza sana.

Al final, confiamos en estas plataformas con nuestro tiempo y atención. Que un problema tarde meses en descubrirse nos hace pensar que, en internet, a veces la tranquilidad es solo la calma que precede a la... actualización de seguridad.