Las empresas que gestionan la red eléctrica en Moscú han comenzado a rechazar solicitudes para conectar nuevos centros de datos a la red. Según informa el diario Vedomosti, la capacidad disponible para suministrar energía a estas instalaciones en la capital rusa es prácticamente nula. Toda la potencia ya está en uso o ha sido reservada con varios años de antelación por los principales operadores del sector.


La demanda supera la oferta de energía disponible

Esta situación refleja el rápido crecimiento que experimenta la industria de procesar y almacenar datos en Rusia. Los grandes actores del mercado, incluyendo empresas estatales y tecnológicas, han asegurado la infraestructura necesaria para sus proyectos futuros. Como resultado, las compañías eléctricas no pueden garantizar el suministro a nuevos proyectos de centros de datos que deseen instalarse en la región de Moscú.

El mercado busca alternativas fuera de la capital

La falta de capacidad en Moscú obliga a las empresas a buscar ubicaciones alternativas en otras regiones del país. Este desplazamiento geográfico podría redistribuir el desarrollo de la infraestructura digital rusa. Las regiones con excedentes de energía y condiciones climáticas favorables para refrigerar los servidores se perfilan como destinos potenciales para futuras inversiones.

Parece que en Moscú, la luz al final del túnel para un nuevo centro de datos es, literalmente, un problema de falta de electricidad.