Cambia las contraseñas de tu router y wifi ahora para evitar exploraciones. Dejar las contraseñas que el fabricante asigna es un riesgo de seguridad. Estas claves son públicas y cualquiera puede consultarlas en internet usando el modelo del dispositivo. Si no las modificas, personas ajenas podrían conectarse a tu red sin permiso. Esto ralentiza tu conexión y abre una puerta a tu red doméstica. Cambiar estos datos es el primer paso para proteger tu privacidad digital.


Cómo acceder al panel de configuración

Necesitas entrar en la interfaz de administración de tu router. Para ello, conecta un ordenador a la red mediante cable ethernet o wifi. Abre un navegador web y escribe la dirección ip de la puerta de enlace, que suele ser 192.168.1.1 o 192.168.0.1. Luego, introduce el usuario y la contraseña de fábrica, que encontrarás en una etiqueta bajo el router. Si ya los cambiaste antes, usa tus credenciales actuales.

Establece nuevas contraseñas seguras

Dentro del panel, busca las secciones para configurar la red wifi y la administración del router. Crea una nueva clave para el wifi que combine letras, números y símbolos. Después, cambia también la contraseña para acceder al propio router. Así evitas que alguien modifique tu configuración. Guarda los cambios y anota las nuevas claves en un lugar seguro. Reinicia el dispositivo si es necesario.

Dejar la clave por defecto es como poner una cerradura de juguete en la puerta de tu casa. Cualquiera con un manual puede abrirla.