Once niños de uno y dos años ingresaron en el hospital tras intoxicarse con monóxido de carbono en una guardería del barrio romano de San Basilio. La fuga se originó en una caldera defectuosa del centro infantil. Los servicios de emergencia trasladaron a los menores al hospital Policlínico Umberto I, donde todos evolucionan favorablemente sin riesgo vital.


Los hechos ocurrieron durante la mañana

La alarma saltó hacia las diez de la mañana cuando el personal de la guardería detectó un olor anómalo y varios niños presentaban síntomas como somnolencia y náuseas. Se activó de inmediato el protocolo de emergencia y se evacuó el local. Los bomberos acudieron al lugar para ventilar las instalaciones y verificar la seguridad de la caldera averiada.

Las autoridades investigan las causas del incidente

Los equipos de los bomberos y la policía científica realizan las pertinentes inspecciones para determinar las causas exactas de la fuga. Se revisarán los sistemas de calefacción y los mantenimientos preventivos del edificio. Mientras, la guardería permanece cerrada a la espera de que las autoridades certifiquen que es un espacio seguro para reanudar la actividad.

Afortunadamente, el despertador de la siesta lo puso una alarma de gas y no la educadora.