Un informe reciente de la Oficina Federal de Estadística de Alemania revela que 13 millones de personas, el 15.5% de la población, viven con riesgo de pobreza. Esta cifra se mantiene estable respecto al año anterior, pero refleja una situación persistente en una de las economías más grandes de Europa. El umbral de riesgo se define para quienes disponen de menos del 60% de la renta media nacional.


Los grupos más afectados por esta situación

Los datos muestran que ciertos grupos soportan un riesgo significativamente mayor. Las personas solteras, especialmente las mujeres, y los hogares monoparentales figuran entre los más vulnerables. Además, casi una de cada tres personas sin ciudadanía alemana se enfrenta a esta precariedad económica, lo que subraya las desigualdades existentes dentro de la sociedad.

La respuesta política y las perspectivas futuras

Las autoridades reconocen el problema, pero las medidas para abordarlo generan debate. Algunos expertos piden reforzar las redes de seguridad social y adaptar las ayudas al coste real de la vida. El contexto de inflación y crisis energética complica aún más el panorama, presionando los presupuestos tanto de los hogares como del estado.

Quizás el verdadero milagro económico sería que estas cifras dejaran de ser una constante en los titulares anuales.