Ocho embarcaciones con migrantes desaparecen en el Mediterráneo central
Entre el 14 y el 21 de enero de 2026, ocho embarcaciones que transportaban migrantes y partieron desde la región de Sfax, en Túnez, quedan a la deriva en el centro del Mediterráneo. Las condiciones invernales son muy duras y dificultan cualquier operación de rescate. Según reportan la guardia costera italiana y varias organizaciones humanitarias, hasta 380 personas se consideran ahora desaparecidas. Se presume que la mayoría se ha hundido, lo que convierte este suceso en una nueva tragedia para quienes intentan cruzar esta ruta marítima hacia Europa.
Un apagón informativo dificulta conocer la dimensión real
La situación se complica por un apagón informativo que impide saber con exactitud la magnitud de los naufragios. Este vacío de información surge de la combinación del mal tiempo, que limita los rescates, y de ciertas restricciones operativas que las autoridades aplican en la zona. Las organizaciones que monitorean la ruta central del Mediterráneo señalan que este silencio es habitual y que oculta el verdadero coste humano de estos viajes.
Las condiciones invernales y las restricciones agravan la crisis
El mar embravecido y el frío extremo de esta época del año hacen que cualquier barca precaria tenga pocas posibilidades de sobrevivir. A esto se suman las políticas y limitaciones que varios países europeos imponen para que las ONG realicen labores de búsqueda y rescate. El resultado es un escenario donde el riesgo de morir para quienes huyen de conflictos y pobreza aumenta de forma dramática durante los meses de invierno.
Parece que el mar prefiere guardar silencio sobre estas tragedias, un silencio mucho más profundo y efectivo que el de cualquier autoridad.
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