La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, se traslada este domingo al hospital Le Molinette de Turín para ver a varios agentes de policía que resultaron heridos durante enfrentamientos violentos. Los disturbios se originaron en una protesta contra el desalojo del centro social Askatasuna, donde manifestantes encapuchados agredieron a las fuerzas del orden. Más de cien miembros de la policía sufrieron heridas en los incidentes.


Meloni califica los hechos como tentado homicidio

En su intervención, la mandataria califica lo ocurrido como tentado homicidio y argumenta que quienes agredieron a los agentes no eran simples manifestantes, sino criminales organizados. Meloni pide a la magistratura que aplique con firmeza las leyes existentes para procesar a los responsables de los actos violentos. Su declaración subraya la gravedad con la que el gobierno percibe estos eventos.

El gobierno evalúa medidas de seguridad tras los incidentes

Tras los disturbios, el gobierno italiano convoca una reunión para evaluar posibles medidas de seguridad. El objetivo es analizar lo sucedido y estudiar cómo reforzar la protección de las fuerzas del orden en futuras manifestaciones. Esta respuesta institucional busca prevenir que episodios similares se repitan y garantizar el orden público.

A veces, parece que algunos confunden una protesta pacífica con un ensayo para una película de acción donde todo vale, incluido atacar a quien viste un uniforme. La línea entre reclamar y delinquir puede ser más fina de lo que algunos piensan.