El gobierno de Estados Unidos presenta sus nuevas guías dietéticas para 2025-2030, que incluyen un gráfico revolucionario. Este modelo invierte la pirámide alimentaria tradicional, situando proteínas como carnes, aves, quesos y lácteos enteros en su base más amplia. El objetivo declarado es que la población reduzca consumir azúcares añadidos y alimentos ultraprocesados, promoviendo en su lugar comidas reales con más proteína. Los cereales y granos integrales pasan a ocupar la sección más estrecha en la cúspide, lo que marca un cambio profundo en las recomendaciones oficiales.


Expertos en nutrición cuestionan el fundamento científico

Nutricionistas y cardiólogos critican con dureza esta inversión de prioridades. Argumentan que priorizar carnes y lácteos enteros puede aumentar que la gente ingiera más grasas saturadas y sal, factores de riesgo clave para desarrollar enfermedades cardiovasculares. Señalan que la guía parece favorecer una presencia dominante de carnes y grasas naturales, lo que podría reflejar la influencia de lobbies agroalimentarios más que basarse en evidencia científica sólida. Además, la propuesta omite considerar claramente la sostenibilidad ambiental y las proporciones balanceadas que guías anteriores sí intentaban promover.

El debate sobre la alimentación saludable se intensifica

Este cambio polariza a la comunidad médica y reabre el debate sobre qué constituye una dieta verdaderamente saludable a nivel poblacional. Mientras las autoridades buscan combatir los ultraprocesados, muchos expertos temen que el remedio sea peor que la enfermedad, sustituyendo un problema por otro de igual magnitud. La polémica subraya la complejidad de crear recomendaciones universales que equilibren salud, hábitos culturales, intereses económicos y sostenibilidad, sin que una dimensión eclipse a las demás.

Así que, según las nuevas reglas, un plato balanceado podría parecerse más a un asado familiar que a lo que tu abuela entendía por pirámide alimenticia. Un giro argumental que no todos los nutricionistas están dispuestos a tragar sin masticar.