La empresa tecnológica Oracle evalúa reducir su plantilla entre veinte mil y treinta mil trabajadores y vender algunas de sus divisiones. Esta medida responde a que varios bancos estadounidenses rechazaron financiar su plan para ampliar los centros de datos que necesita para desarrollar sistemas de inteligencia artificial. La información, publicada por la revista CIO, proviene de un análisis del banco de inversión TD Cowen.


Los bancos frenan la expansión en inteligencia artificial

Oracle pretendía crecer con fuerza en el competitivo sector de la infraestructura para IA, pero se enfrenta a un obstáculo financiero clave. Según los analistas, los grandes bancos de Wall Street no quieren aportar los fondos necesarios para que la compañía construya más capacidad de procesar datos. Esta falta de apoyo externo fuerza a Oracle a reestructurar su negocio de forma drástica para conseguir liquidez y tal vez financiar sus proyectos internamente.

Una reestructuración que afecta a miles de puestos

La posible venta de unidades de negocio y los despidos masivos formarían parte de una estrategia para ajustar costes y reorganizar prioridades. Al vender divisiones, Oracle podría obtener capital rápidamente. Al mismo tiempo, recortar entre veinte y treinta mil empleados le permitiría ahorrar una cantidad significativa en gastos operativos. La empresa busca así mantener su competitividad en el mercado de la nube y la inteligencia artificial sin depender de financiación bancaria.

Parece que, en esta carrera por la IA, hasta los gigantes tecnológicos a veces deben apretarse el cinturón y buscar el dinero debajo del sofá de sus propias oficinas.