Francia endurece las normas de seguridad para la leche de fórmula
l gobierno francés aplica un límite más estricto para la toxina cereulide en la leche de fórmula infantil. El Ministerio de Agricultura reduce el umbral permitido de 0,03 a 0,014 microgramos por kilo de masa corporal. Esta decisión responde a un escándalo de contaminación que ha obligado a retirar productos en más de sesenta países y ha generado alarma entre padres y autoridades sanitarias. La nueva norma, que sigue las orientaciones de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, probablemente provocará nuevas retiradas de lotes en Francia en los próximos días.
Origen de la contaminación y alcance global
La toxina cereulide, que puede causar náuseas, vómitos y diarrea, la producen bacterias del grupo Bacillus cereus. Se detectó en ingredientes procedentes de una fábrica en China que suministra a grandes fabricantes como Nestlé, Danone y Lactalis. Este incidente pone de manifiesto vulnerabilidades en la cadena de suministro global de fórmula infantil. En Francia, las autoridades investigan si existe una relación entre esta contaminación y la muerte de dos bebés, lo que ha intensificado la presión para actuar.
Consecuencias y respuesta regulatoria
La aplicación inmediata del umbral más bajo demuestra la urgencia con la que las autoridades sanitarias quieren proteger a los consumidores más vulnerables. El caso ha motivado reuniones entre países de la Unión Europea para coordinar la respuesta y revisar los protocolos de seguridad. Aunque existe una regulación estricta, este episodio revela cómo un problema en un solo proveedor puede afectar a múltiples marcas y desencadenar una crisis de confianza a escala mundial.
Parece que, en la era de la globalización, hasta las bacterias tienen pasaporte y hacen escala en varios continentes antes de llegar al biberón.
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