Al usar archivos G-code que no genera Cura, surgen problemas que afectan cómo imprime la máquina. Estos errores suceden porque cada programa para laminar interpreta y escribe los comandos de manera distinta. No revisar el código antes de imprimir puede causar fallos en la cama, dañar el extrusor o estropear la pieza. Es vital entender que el G-code es el lenguaje directo de la impresora y un error en una línea puede detener el trabajo.


Confusión en los parámetros de temperatura y velocidad

Un error frecuente es asumir que los valores de temperatura para el filamento y la cama son universales. Otro laminador puede configurar una temperatura de capa inicial más baja o una velocidad de viaje excesiva. La impresora ejecuta estas órdenes al pie de la letra, lo que puede provocar que el plástico no se adhiera bien o que el cabezal se mueva de forma brusca. Siempre se debe verificar y ajustar estos parámetros en la propia máquina o en el g-code antes de comenzar.

Problemas con la retracción y el flujo del material

La configuración para retraer el filamento y el flujo o multiplicador varía mucho entre software. Usar un valor incorrecto genera hilos de plástico, obstrucciones en el extrusor o una extrusión insuficiente. El código puede ordenar retracciones muy largas o cambios en el flujo que no son adecuados para el hardware específico. Corregir estos valores manualmente en el g-code o calibrar la impresora para el nuevo perfil evita perder tiempo y material.

El momento en que la impresora decide dibujar un garabato en el aire en lugar de la pieza que esperas, a menudo es culpa de un comando G0/G1 mal interpretado de un laminador ajeno. Un clásico giro inesperado.