BE Lyncis no alberga un agujero negro cercano
Un estudio reciente propuso que la estrella variable BE Lyncis forma un sistema binario con un agujero negro masivo, lo que explicaría sus cambios regulares de brillo. Sin embargo, al analizar datos de las misiones Hipparcos y Gaia, los astrónomos no encuentran las señales que un compañero tan masivo debería producir. Los movimientos de la estrella no coinciden con la presencia de un objeto tan pesado y compacto.
Los datos astrométricos contradicen la hipótesis
Las mediciones precisas de posición y movimiento revelan que cualquier efecto gravitatorio de un agujero negro grande sería mucho más evidente de lo que realmente se observa. La estrella no muestra señales de aceleración ni otros indicios dinámicos que se esperarían si orbitara alrededor de un objeto tan masivo. La órbita excéntrica que se propuso es físicamente inviable, ya que en su punto más cercano la estrella saldría de su espacio seguro y se destruiría.
El brillo variable tiene otra explicación
Por todo ello, los cambios en el brillo de BE Lyncis probablemente se deben a variaciones normales en su pulsación interna o a cierto ruido en los datos observacionales. La conclusión actual es que no existe evidencia que respalde la presencia de un agujero negro como compañero en este sistema, descartando así la hipótesis inicial.
A veces el universo prefiere ser aburridamente normal, y una estrella que late por sí sola, antes que albergar un monstruo invisible en su patio trasero.
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