El proyecto internacional DESI publica el mapa de materia oscura más extenso hasta la fecha. Este trabajo, que cubre una cuarta parte del cielo, combina datos de dos telescopios para cartografiar la distribución de esta forma de materia invisible. Los científicos usan el efecto de lente gravitacional débil, donde la luz de galaxias lejanas se curva al pasar cerca de grandes concentraciones de masa, para inferir la presencia de materia oscura.


El mapa muestra filamentos y vacíos cósmicos

La nueva cartografía permite ver la red cósmica con un detalle sin precedentes, mostrando filamentos de materia oscura que conectan cúmulos de galaxias y grandes regiones vacías. Los investigadores identifican estructuras que antes no se detectaban, lo que ayuda a probar teorías sobre cómo evoluciona el universo y cómo se forman las galaxias dentro de este andamiaje invisible.

Los datos refinan parámetros cosmológicos

Analizar este mapa permite medir con más precisión parámetros fundamentales como la densidad de materia en el universo y la amplitud de las fluctuaciones primordiales. Estos resultados son consistentes con el modelo cosmológico estándar, pero ofrecen una comprobación más estricta. El proyecto seguirá recopilando datos para ampliar el área cartografiada y profundizar en el análisis.

Parece que la materia oscura, por fin, sale un poco de la sombra para que podamos ver su esqueleto.