Corona Render, integrado en 3ds Max y Cinema 4D, se enfoca en simular la luz de manera física y obtener resultados predecibles. Su motor híbrido, que combina trazado de rayos con mapas de luz, maneja geometría densa y materiales con múltiples capas de manera eficiente. El sistema gestiona la memoria de forma inteligente para no saturar el sistema al renderizar entornos con muchos polígonos y texturas de alta resolución. El usuario controla la calidad final ajustando el ruido permitido, lo que permite equilibrar el tiempo de proceso con el detalle en sombras y reflejos.


MoonRay aprovecha la computación en paralelo

MoonRay, el motor de código abierto de DreamWorks, está diseñado para escalar en granjas de render con cientos de núcleos. Su arquitectura descentralizada procesa diferentes partes de la imagen simultáneamente, lo que acelera mucho el trabajo en escenas con una gran cantidad de objetos instanciados y efectos volumétricos complejos. Utiliza un enfoque de trazado de caminos con múltiples estrategias para muestrear la luz, lo que reduce el ruido en interiores con iluminación indirecta complicada. Está optimizado para ejecutarse de forma nativa en entornos Linux y se integra en pipelines de producción mediante APIs.

La elección depende del flujo de trabajo

La decisión entre uno y otro suele vincularse al software principal y a la infraestructura disponible. Corona ofrece una curva de aprendizaje más suave y resultados visualmente consistentes rápidamente dentro de entornos DCC conocidos. MoonRay exige configurar un pipeline más técnico pero puede procesar secuencias masivas de animación de manera más distribuida. Ambos motores evolucionan para manejar mejor los fenómenos de sub-surface scattering en materiales orgánicos y la dispersión de la luz en medios participativos como el humo.

Mientras un motor intenta convencerte de que el ruido es arte abstracto, el otro distribuye la carga para que 500 servidores piensen en cada fotón.