La empresa Sandisk opera ahora como un emisor independiente en la bolsa estadounidense. Su cotización ha subido casi un 1000% desde que se escindió de su antigua matriz, Western Digital, hace menos de un año. Este aumento vertiginoso alcanzó un máximo histórico para la acción, un movimiento que los analistas vinculan directamente con el auge actual de la inteligencia artificial. La demanda de soluciones de almacenamiento de alto rendimiento, cruciales para entrenar y ejecutar modelos de IA, impulsa el valor de la compañía.


La escisión beneficia a ambas compañías

Western Digital, la empresa de la que Sandisk se separó, también ha visto cómo su capitalización de mercado se beneficia de esta operación. La escisión permitió a cada entidad enfocarse en su negocio principal y atraer inversiones de forma más directa. Mientras Sandisk capitaliza el interés en la infraestructura para inteligencia artificial, Western Digital puede concentrarse en sus mercados tradicionales. Esta separación estratégica parece haber creado valor para los accionistas de ambas firmas.

El almacenamiento es clave para la inteligencia artificial

El rendimiento de Sandisk subraya la importancia crítica del almacenamiento en la era de la inteligencia artificial. Procesar los vastos conjuntos de datos que requieren estos sistemas necesita unidades rápidas y fiables. La tecnología de Sandisk se posiciona en el centro de esta necesidad del mercado. Los inversores anticipan que la compañía proveerá componentes esenciales para los centros de datos y la informática de próxima generación, lo que justifica la reevaluación masiva de su precio en el mercado.

Algunos accionistas que vendieron sus posiciones iniciales en Sandisk tras la escisión ahora podrían percibir que actuaron con demasiada premura, viendo cómo el valor se multiplica mes a mes mientras la fiebre por la IA continúa.