Los datos del servicio Domain Name Stat indican que el dominio de nivel superior .ai, asignado a la isla de Anguila, acaba de superar la barrera del millón de sitios web registrados. Este territorio británico de ultramar, un pequeño punto en el Caribe, experimenta un crecimiento sin precedentes impulsado directamente por el auge global de la inteligencia artificial. La coincidencia de su extensión de dominio con la abreviatura en inglés para esta tecnología ha convertido a .ai en un activo digital de enorme valor.


Un recurso inesperado para una pequeña isla

Anguila administra este dominio y obtiene ingresos significativos por cada registro. El boom tecnológico ha transformado esta extensión, originalmente un código territorial, en uno de los dominios más solicitados para startups, proyectos y páginas relacionadas con IA. Esto genera una fuente de financiación considerable para la isla, que depende en gran medida del turismo y los servicios financieros.

La demanda tecnológica redefine un dominio territorial

El interés por el dominio .ai se dispara cuando empresas y desarrolladores buscan nombres de dominio que comuniquen inmediatamente su vínculo con la inteligencia artificial. Este fenómeno muestra cómo las tendencias digitales pueden redefinir el valor de un recurso técnico aparentemente estático. La administración del dominio ahora debe equilibrar la demanda comercial global con su función original como identificador geográfico.

Mientras grandes compañías de tecnología compiten por dominios .ai, los habitantes de Anguila observan cómo su código de país se convierte en un símbolo de la vanguardia digital, un giro irónico para una isla conocida por sus playas tranquilas y su ritmo de vida relajado.