El cantante y compositor Neil Diamond celebra su 85 cumpleaños. Nacido en Brooklyn en 1941, hijo de inmigrantes judíos, Diamond forjó una carrera que lo ubica como una figura central en la música popular. Sus canciones, como Sweet Caroline o Cracklin' Rosie, han sonado durante décadas en bodas, estadios y películas, trascendiendo generaciones. Su influencia alcanza a artistas como Elvis Presley y Barbra Streisand, con quien grabó el éxito You Don't Bring Me Flowers.


Una carrera extensa y un retiro activo

Tras casi cincuenta años sobre los escenarios, Diamond decidió retirarse de las giras en 2018. Un diagnóstico de Parkinson motivó esta decisión, aunque el artista aún realiza apariciones especiales. Su música no ha dejado de sonar y recientemente ha experimentado un nuevo impulso. La película Song Sung Blue, que utiliza su repertorio, ha revivido el interés por su obra. Temas como Sweet Caroline viven un resurgimiento global, funcionando como himnos populares en eventos masivos.

El impacto cultural de un cancionero perdurable

La capacidad de Diamond para componer melodías y letras que conectan con el público explica la longevidad de su éxito. Sus canciones han sido versionadas por numerosos artistas y se han integrado en la cultura popular. A pesar de no actuar en largas giras, su presencia se mantiene a través de su catálogo musical, que continúa inspirando y acompañando celebraciones en todo el mundo. Su legado se define por una colección de éxitos que han sabido adaptarse al paso del tiempo.

Aunque ya no recorra los caminos, sus canciones sí lo hacen, y parece que Sweet Caroline nunca tendrá un final bueno, bueno, bueno... para desaparecer.