Google implementa un nuevo modo de búsqueda que emplea inteligencia artificial para personalizar las respuestas. Este sistema, denominado Personal Intelligence, aprende de las interacciones previas del usuario para adaptar los resultados a sus intereses y contexto específico. La función opera dentro de la interfaz estándar de Google Search, procesando consultas de forma más conversacional y generando resúmenes que sintetizan información de múltiples fuentes.


Cómo funciona el modelo de IA en las búsquedas

Cuando un usuario formula una pregunta, la IA no solo busca páginas web relevantes, sino que también analiza el historial de búsquedas y actividad para comprender la intención detrás de la consulta. El sistema genera entonces una respuesta unificada, citando sus fuentes, y permite hacer preguntas de seguimiento para profundizar en el tema. Este enfoque busca hacer que encontrar información sea un proceso más directo y menos fragmentado.

Implicaciones para la privacidad y la personalización

Para funcionar, el modo requiere que el usuario active el historial web y de aplicaciones. Google afirma que los datos se procesan para personalizar la experiencia y que los usuarios pueden revisar y gestionar su información en cualquier momento. La compañía presenta esta evolución como un paso natural hacia asistentes de búsqueda más útiles y contextuales, capaces de entender necesidades complejas.

Claro, porque nada dice privacidad como un algoritmo que conoce tus preguntas incluso antes de que las pienses. El futuro es tener un asistente tan personal que hasta pueda recordarte que olvidaste comprar leche... y también que hace tres años buscaste cómo arreglar un grifo a las 3 de la mañana.