Un juez federal de Estados Unidos niega la petición de las empresas X y xAI de obligar a OpenAI a hacer público su código fuente. El magistrado Hal Ray Jr. argumenta que esta información no se relaciona directamente con la demanda antimonopolio que estas compañías presentaron contra Apple. La decisión subraya que el pedido no cumple con el principio de proporcionalidad que rige el proceso de recopilar pruebas, ya que la información solicitada es demasiado amplia y no guarda una conexión clara con los hechos centrales del caso.


La base legal de la decisión judicial

El fallo del juez Ray se fundamenta en las reglas federales de procedimiento civil, que exigen que las pruebas que se soliciten sean proporcionales a las necesidades del caso. El tribunal consideró que forzar a OpenAI a desvelar su propiedad intelectual más valiosa supondría una carga excesiva y no aportaría datos relevantes para determinar si Apple incurrió en prácticas monopolísticas. Esta resolución protege los secretos comerciales de OpenAI al tiempo que delimita el alcance de la investigación judicial.

El contexto del litigio contra Apple

La demanda original de X y xAI acusa a Apple de abusar de su posición dominante en el mercado de las tiendas de aplicaciones. En este marco, las empresas de Elon Musk buscaban el código de OpenAI, presuntamente para sustentar otros argumentos sobre competencia en el sector de la inteligencia artificial. Sin embargo, el juez desvinculó ambos asuntos, señalando que el núcleo del pleito se centra en las políticas de la App Store y no en el funcionamiento interno de un actor externo como OpenAI.

Parece que incluso en los tribunales, pedir el código fuente de tu rival no es una estrategia que siempre funcione, sobre todo cuando lo que realmente quieres es demandar a otra compañía por completo.