El gobierno de Kazajistán, con el apoyo de la administración regional de Pavlodar, avanza con su plan para edificar un valle de centros de datos en la ciudad de Ekibastuz. La iniciativa busca aprovechar los recursos energéticos locales, ya que la electricidad para alimentar estas instalaciones procederá del carbón que se extrae en la misma zona. El presidente del país, Kassym-Jomart Tokayev, ha subrayado la urgencia de poner en marcha nuevas capacidades de generación eléctrica sin esperar a que terminen de construir las centrales nucleares proyectadas.


La energía como pilar para la industria digital

Tokayev ha comparado el consumo energético de un centro de datos con el de una gran planta metalúrgica, por lo que afirma que garantizar la autosuficiencia en este ámbito debe ser una prioridad nacional. Según sus declaraciones, la generación total del país en 2025 alcanzó los 123 mil millones de kilovatios-hora, una cifra que considera insuficiente para cumplir con todos los objetivos económicos y tecnológicos planteados. El proyecto del valle de centros de datos se enmarca en esta estrategia de reforzar la infraestructura energética.

Ventaja competitiva en los recursos naturales

El mandatario kazajo ha destacado que el país debe utilizar sus ventajas competitivas, entre las que se encuentran sus enormes reservas de carbón. Se estima que Kazajistán cuenta con alrededor de 33 mil millones de toneladas de este recurso, un volumen que, con los niveles actuales de consumo, podría abastecer al país durante los próximos 300 años. Este enfoque pretende convertir un recurso tradicional en el combustible para una industria del futuro, como es el procesamiento y almacenamiento de datos digitales.

Así que, mientras en otras latitudes se debate el cierre de las térmicas de carbón, en Kazajistán ven en el humo de sus chimeneas el vapor de datos que alimentará sus servidores. Una apuesta que mezcla la vieja economía con la nueva en un mismo cable.