La última jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones presenta un escenario distinto para cada representante español. El Real Madrid es el único equipo que depende únicamente de sí mismo para asegurar un puesto entre los ocho primeros clasificados, lo que le otorga una ventaja clara. Un resultado positivo en su partido le garantiza continuar en la competición sin depender de otros encuentros.


El FC Barcelona necesita vigilar la diferencia de goles

La situación del FC Barcelona es más compleja. Aunque tiene muchas opciones de avanzar, no controla por completo su destino. Su clasificación podría depender del balance de goles si otros resultados no le son favorables. Esto obliga al equipo catalán a buscar no solo ganar, sino hacerlo con un margen suficiente que le permita superar a sus rivales directos en este criterio.

Atlético y Athletic esperan combinaciones favorables

El Atlético de Madrid mantiene vivas sus opciones, pero necesita que otros resultados le ayuden para poder clasificarse. Su futuro en la competición está ligado a lo que suceda en otros estadios. Por su parte, el Athletic Club aún puede meterse en los playoffs de la Conference League, aunque de lograrlo lo haría sin la ventaja de jugar la vuelta en casa, al no poder asegurar el factor campo.

Mientras el Madrid puede planificar con calma, los demás viven pendientes de calculadoras y transmisiones de partidos ajenos, un clásico final de fase de grupos que pone a prueba los nervios de aficiones y jugadores por igual.