Las autoridades sanitarias europeas ordenan retirar del mercado lotes de leche de fórmula para lactantes de las marcas Lactalis y Nestlé. Detectan la presencia de enterotoxina estafilocócica tipo D, una toxina bacteriana que puede causar vómitos y diarrea. La alerta afecta a varios países y surge tras analizar muestras en fábricas de Francia y España. Las empresas colaboran con las investigaciones para localizar el origen de la contaminación.


Las empresas activan protocolos de seguridad

Tanto Lactalis como Nestlé confirman que siguen los protocolos y retiran de forma preventiva los productos implicados. Informan a los distribuidores y habilitan canales para que los consumidores consulten los números de lote afectados. Aseguran que priorizan la salud de los bebés y que trabajan para resolver el problema con las agencias reguladoras. La distribución de los productos contaminados parece limitarse a Europa.

El impacto en la confianza de los consumidores

Este incidente genera preocupación entre padres y pediatras, que dependen de estos productos para alimentar a los lactantes. No es la primera vez que la industria enfrenta un problema de esta magnitud, lo que puede erosionar la confianza en las marcas. Las autoridades piden calma y recomiendan verificar los lotes antes de usar cualquier fórmula. El sector debe demostrar que puede garantizar la seguridad de forma constante.

Justo cuando pensabas que alimentar a un bebé no podía ser más complicado, la industria te recuerda que siempre hay espacio para un poco más de drama sanitario.