Esta herramienta emplea inteligencia artificial para analizar una malla 3D de un personaje, ya sea humanoide o una criatura. El sistema procesa la geometría del modelo e identifica de forma autónoma las partes clave como la cabeza, el torso y las extremidades. A partir de este análisis, genera un esqueleto o rig funcional listo para animar, lo que elimina gran parte del trabajo manual tradicional.


El sistema analiza la malla y propone un esqueleto

El usuario solo necesita importar su modelo 3D en la aplicación. La IA examina la topología y la silueta del personaje para deducir dónde se ubican las articulaciones. Luego, coloca los huesos en las posiciones que considera correctas, creando una jerarquía ósea completa. Este proceso permite obtener una base de trabajo en minutos, que después se puede ajustar y refinar manualmente si es necesario.

Optimiza el flujo de trabajo para animadores

Esta automatización acelera significativamente la fase previa a la animación. Los artistas pueden centrarse en corregir detalles o en la animación misma, en lugar de dedicar tiempo a colocar cada hueso uno por uno. Es compatible con exportar el rig a software estándar de la industria, facilitando integrarlo en pipelines de producción existentes sin mayores complicaciones.

Aunque promete detectar hasta la cola de una criatura fantástica, a veces confunde un brazo muy corto con una oreja puntiaguda, lo que requiere una revisión humana para evitar animaciones inesperadamente cómicas.