La Guaxa es una figura del folclore asturiano
La Guaxa es una criatura del folclore asturiano que se describe como una anciana de aspecto terrible. Su figura es delgada y huesuda, con una piel cetrina y un único diente afilado y prominente. Este ser mitológico habita en los valles mineros de Asturias y su leyenda se transmite para advertir a los niños. Se dice que la Guaxa posee la habilidad mágica de reducir su tamaño y entrar en las casas a través del ojo de la cerradura. Su objetivo es acercarse a las cunas para chupar la sangre de los infantes mientras duermen, lo que debilita a los pequeños y puede causar su muerte.
La leyenda representa miedos sociales profundos
Esta entidad no es solo un cuento para asustar. Los estudiosos del folklore interpretan que la Guaxa personifica los temores más arraigados de las comunidades mineras del siglo XIX y principios del XX. Encarna el miedo a la enfermedad, la desnutrición y la alta mortalidad infantil que afectaba a esas zonas. La forma en que ataca, silenciosa y aprovechando la noche, refleja cómo la muerte llegaba a los hogares de manera súbita e inexplicable para la mentalidad de la época. La leyenda servía para explicar tragedias cotidianas.
El mito perdura en la cultura popular asturiana
Aunque las condiciones de vida han mejorado, la Guaxa sigue presente en la tradición oral asturiana. Se menciona en canciones populares, se representa en festivales y se usa como referencia en la literatura regional. Su imagen persiste como un símbolo cultural que recuerda un pasado duro. Para muchos, ya no es un ser que cause temor real, sino un elemento identitario del imaginario colectivo de los valles mineros. Su historia se cuenta ahora con un matiz más legendario que supersticioso.
Curiosamente, en una época sin cerraduras electrónicas, el mayor sistema de seguridad contra vampiros era una llave bien girada.
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