El equipo Williams Racing ya trabaja para la temporada 2026 de Fórmula 1, que traerá un cambio radical en la normativa técnica. Su director, James Vowles, explica que el objetivo principal es construir un coche que aproveche al máximo las nuevas reglas, que incluyen motores más eléctricos y chasis más ligeros. La escudería británica busca dar un salto de rendimiento y acercarse a los equipos punteros.


La importancia de la nueva planta motriz

El motor de 2026, con mayor potencia eléctrica y que usará combustibles 100% sostenibles, es un elemento clave. Vowles destaca que la colaboración con su proveedor, Mercedes, es fundamental para entender e integrar esta unidad de potencia. El equipo debe diseñar un monoplaza que gestione bien la energía y la distribución de potencia entre el motor térmico y el eléctrico.

Un cambio de filosofía en el diseño

Williams no solo actualiza su coche, sino que cambia cómo lo diseña. Adoptan herramientas de simulación más avanzadas y procesos de fabricación innovadores para reducir peso y aumentar la eficiencia aerodinámica. El equipo busca equilibrar el rendimiento en pista con la necesidad de cumplir estrictos límites de presupuesto.

Mientras otros equipos piensan en el campeonato de este año, en Grove ya sueñan con que sus cálculos para 2026 no acaben en la pizarra, sino en la parrilla de salida.