Los espías fotográficos captan al Skoda Epiq, un nuevo SUV eléctrico compacto, durante intensas pruebas en climas fríos. El modelo, que la marca checa planea lanzar en 2026, se enfrenta a condiciones extremas para verificar el rendimiento de sus sistemas, especialmente la batería y la gestión térmica. Estas imágenes revelan un diseño camuflado pero que deja intuir las líneas de producción del vehículo, que se situará por debajo del Enyaq en la gama.


El diseño camuflado anticipa la estética de la marca

Aunque lleva un denso camuflaje, la silueta del Epiq muestra un perfil de SUV compacto con proporciones robustas y líneas dinámicas. Se distingue la calandra frontal característica de los eléctricos de Skoda y unos faros delgados. El tamaño sugiere que competirá en el segmento B, ofreciendo una alternativa más accesible dentro de la familia eléctrica de la marca. La parte trasera parece incorporar una luz en banda, un elemento de diseño ya visto en otros modelos.

La plataforma y mecánica se basan en el grupo Volkswagen

El Skoda Epiq utilizará la plataforma MEB del Grupo Volkswagen, compartida con modelos como el Volkswagen ID.2. Se espera que ofrezca una autonomía cercana a los 400 kilómetros en ciclo WLTP. Estas pruebas en invierno buscan garantizar que el coche funciona de forma fiable con temperaturas bajas, un aspecto crítico para los vehículos eléctricos. Su llegada al mercado está prevista para 2026, con un precio que podría empezar alrededor de los 25.000 euros.

Mientras los ingenieros se congelan en Laponia para que el coche no lo haga, los futuros clientes ya calientan sus tarjetas de crédito.