La empresa Forgex presenta un sistema de fabricación aditiva diseñado para operar directamente en ubicaciones remotas o de difícil acceso. Este enfoque busca reducir los tiempos de espera para obtener repuestos y herramientas, lo que puede ser crucial en sectores como la defensa, la construcción de infraestructuras o la respuesta a emergencias. El sistema se integra en un contenedor móvil que transporta toda la tecnología necesaria.


El sistema se basa en un contenedor móvil autónomo

La solución consiste en una unidad de fabricación transportable que alberga impresoras 3D industriales, un escáner 3D, un ordenador para procesar los diseños y el material de impresión. La idea es que este contenedor pueda desplegarse cerca de donde se necesita un componente, ya sea en una base militar aislada, una obra de construcción o una zona de desastre. El proceso comienza al escanear una pieza rota para crear un modelo digital o al seleccionar un diseño de una biblioteca interna.

El objetivo es acortar las cadenas de suministro

Al fabricar in situ, Forgex pretende mitigar los problemas logísticos y los largos plazos de entrega asociados a los repuestos tradicionales. Esto no solo acelera la reparación de equipos críticos, sino que también reduce la necesidad de mantener un amplio inventario físico en cada ubicación. La tecnología permite producir herramientas personalizadas, adaptadores o componentes de recambio bajo demanda, lo que aporta flexibilidad operativa.

Solo hay que esperar que el archivo STL no se corrompa cuando la única conexión a internet disponible sea mediante un módem de dial-up disfrazado de paloma mensajera. La autonomía prometida se enfrenta a la cruda realidad de la informática en el campo.