Investigadores británicos desarrollan tungsteno y cobre para fusión nuclear
Un equipo de la Universidad de Manchester investiga cómo fabricar componentes de tungsteno y cobre para reactores de fusión nuclear. Estos materiales son clave para construir el divertor, una pieza que debe soportar temperaturas extremas y un intenso bombardeo de partículas. El objetivo es crear una unión fuerte y estable entre ambos metales, algo que la fabricación tradicional no logra. Para resolver este problema, los científicos emplean técnicas avanzadas de fabricación aditiva.
La fabricación aditiva supera los límites de los métodos convencionales
El proceso tradicional de unir tungsteno y cobre presenta grandes dificultades. La diferencia en sus puntos de fusión y en cómo se expanden con el calor genera tensiones que fracturan la unión. La impresión 3D con láser permite depositar capas controladas de cobre sobre un sustrato de tungsteno, creando una transición gradual. Esta gradiente en la composición mitiga las tensiones térmicas y mejora la integridad estructural del componente final.
El avance busca acelerar el desarrollo de energía de fusión
Lograr un divertor eficiente y duradero es uno de los mayores desafíos técnicos para construir reactores de fusión comercialmente viables, como el proyecto ITER. Un componente que resista las condiciones del plasma es crucial para que el reactor opere de forma continua. Este proyecto no solo avanza en la ciencia de materiales, sino que acerca la posibilidad de obtener una fuente de energía limpia y prácticamente inagotable.
A veces, fusionar dos metales parece más difícil que fusionar átomos en el corazón de una estrella, pero al menos aquí no hay que recrear la gravedad solar.
|Agradecer cuando alguien te ayuda es de ser agradecido|